Thursday, February 5, 2009
--" LA VIEJUCA "--
Sunday, February 1, 2009
" NO PUEDES PASAR COMPAÑERO "
Desde niño he visto y sentido "cosas", hasta ahora todas muy positivas e ignoro el motivo y el fin de ese extraño "poder", de esa cualidad involuntaria de la que casi nunca hablo hasta ahora que la comparto con ustedes; solo personas muy cercanas conocen estas historias y si no las cuento es porque se que pocos van a creerlas y porque realmente no me interesaba mucho contarlas y si lo hago ahora es por si a alguien les sirven, pues he sentido un impulso de compartir estas experiencias reales, yo se que lo son y no le impongo a nadie que las crea.Mi abuelo materno, Isaías de la Torre Escofet fué un hombre muy especial en mi vida, como la mayoría de los abuelos, me complacía en casi todo, me malcriaba a más no poder y yo disfrutaba conversar con él horas enteras cuando de la mano me llevaba de paseo por la bella Habana Vieja, su Malecón y su Prado. De su mano firme caminaba yo sobre el muro del Malecón y juntos disfrutábamos de la brisa del Atlántico que rompe sobre la capital de Cuba, mi abuelo era un completo caballero, nunca le faltaba una frase bella a una dama, una mano para ayudar, una flor para mi abuela Margarita; hasta un día me dió una lección de humanidad que jamás se me olvidó y fué en la calle "Obispo", delante de nosotros iba un padre con su hijo, regañándolo fuerte porque el muchachito había dejado caer $10 pesos que el papá le dió a guardar, vi a mi abuelo sacar $10 pesos de su billetera y dárselos al hombre diciéndole: "Yo vi cuando el dinero se le salió del bolsillo al niño, no lo regañe más"; vi la mirada agradecida del pequeño y aprendí que no toda mentira es mala, que hay mentiras que vienen del cielo.
El 6 de julio de 1976 murió mi abuelo, yo tenía 8 años y volvió a ocurrirme algo muy parecido a lo que me pasó con mi hermana Norkita, nuevamente en un sueño "especial" vino mi abuelo y:
Me vi en un bosque de abedules, arboles enormes con el tronco veteado de dos ó más colores, de hojas entre verdes y grises, en el sueño yo iba caminando al lado de mi abuelo que vestía camisa blanca y unos pantalones cremas, lo veía como en sus mejores tiempos, alto, elegante, de esa frente ancha de pensador ajedrecista que era. De pronto mi abuelo apretó la marcha, caminaba tan rápido que muy pronto estuvo bastante lejos de mi, yo hacía lo posible por alcanzarle pero era completamente inutil; entonce vi en ese bosque de abedules como una división frente a mi, una linea casi imperceptible que dividía ese bosque a la mitad, mi abuelo la atravesó, yo que venía corriendo detrás también llegué a la misma linea y para mi sorpresa choqué como contra un muro acolchonado pero completamente invisible, si pude darme cuenta que del otro lado de esa linea divisoria, el bosque era el mismo pero con un color diferente, como ligeramente brumoso y las hojas caían de las ramas como si fuese el otoño.
Al no poder avanzar más le grité a mi abuelo y él se viró y en su cara había esa mirada tierna que le ponemos a los niños cuando son incapaces de comprender bién algo y me dijo:--.." No, no compañero, aun no puedes pasar, mira ves ese camino largo y vi un sendero muy largo frente a mi; bueno compañero, cuando llegues al final yo te estaré esperando, mientras se bueno, haz las cosas bién..." y un montó de cosas más que no recuerdo y espero que estén grabadas en mi subconciente; luego mi abuelo se viró y comenzó a caminar diciendo adios con su brazo derecho en alto pero sin mirar más hacia atrás.
Desperté asombrado, pero jamás he vuelto a soñar con mi abuelo, como tampoco con mi hermana y no lloré más su muerte. Son "cosas" muy especiales que guardaré siempre y que me han quitado el miedo a la muerte, aunque no a la manera de morir, pero después de estas experiencias estoy seguro de la inmortalidad del alma y la grandiosidad de un mundo que está a nuestro lado y no vemos ó no deseamos ver.
--FELICIDADES YAYI--

La tarde del 1ro de febrero de 1975 fué muy especial para mi, había quedado solo despues de la muerte de mi hermana y los días para mi pesaban como plomo. 9 meses antes mi mamá había quedado en estado y esa nueva criatura debía llegar no para ocupar el espacio de la niña muerta, pero si para ocupar nuestras mentes en cosas positivas, el cuidado de una criatura inocente no borraría recuerdos, claro está; pero nos obligaría a todos a poner otra vez los pies en el piso. Nuevamente era sábado y otra vez mi familia se movilizaba a un hospital, solo que esta vez era para ver surgir la vida, esta vez era una bienvenida.
Mi hermanito llegó pasadas las 4 pm, bello, completamente calvo y gordito, la piel llena de pequeños pellejitos que me asustaron pero me aseguraron que pronto estaría todo bién.
Así llego al mundo Erik, mi hermano más pequeño, el bebito que por cuesti0nes del destino lo tuve que criar yo practicamente, hoy el "Yayi", como lo llamamos, cumple 34 años y es un gran hombre, amante de su familia y se le sobra amor para con sus hijos Shiry y Erito.
A mi hermano hoy, muchas felicidades y que Dios te siga bendiciendo a ti, tus hijos y tu esposa.
Saturday, January 31, 2009
---NORKITA---

Abro este nuevo blog con una historia real, ocurrió un frío invierno del año 1974, en el mes de febrero allá en La Habana, Cuba. Primeramente quiero decir que escogí esta bella pintura de la red pués me recuerda muchísimo a uno de los seres que más he querido y a quien dedico esta página, mi hermanita bella Norkita, un angel que marcó mi vida para siempre y sobre ella trata esta historia y recalco, es absolutamente real.
El 22 de febrero de 1974 fue un día espectacular, sin una sola nube en el cielo de mi Habana, el azul de la inmensidad permitía un baño de sol que no llegaba a calentar lo suficiente; el viento frío del norte helaba la piel. Era viernes y yo con mis siete años estaba feliz de no ir a la escuela ese día por estar "enfermo" y pasarla de juegos con ella y mi familia; el primer recuerdo fue verla desde mi cama subida en la pared de mampostería que separaba el patio de nuestro apartamentico del de la vieja Lola, la vecina, ella llamo a su vieja amiga y recibió como todas las mañanas una galletita o un platanito, pero este día fué diferente, mi hermanita le dijo a Lola:
--Lola me voy, y Lola le pregunto,
--¿ Qué te vas de paseo con mami ?; pero mi hermana le respondió,
--No, me voy, hoy me voy a morir.
Y ya se imaginan ustedes, Lola le dijo que los niños no decían esas cosas, que era "malo" que no lo dijera más. Claro que mi hermanita no hizo caso y también me lo dijo a mi, luego que mi madre la cambiase de ropa fué corriendo a la casa de Esperanza, la vecina de la esquina y también se despidió, con la consecuente respuesta de aquella querida vecina que la sermoneó igual que Lola.
Nos pasamos el día jugando a las mil y una cosas, fué uno muy especial en el que no peleamos y ella fué más amable que nunca, Norkita tenía cuatro años y medio pero era una niña muy, muy inteligente, amaba a mi papá por encima de todo y hasta le hacía arroz que quedaba malísimo, pero mi viejo se lo comía al son de las cucharadas que ella misma le daba.
Mi padre no estuvo en la casa pues había ido a trabajar al campo y llegó cerca de las 5 pm.
Cerca de las 7 :30 pm mi hermana se puso de pronto las manos en la cabeza y dió un pequeño grito, vomitó su comida y acto seguido perdió el sentido, recuerdo a mi padre cargarla y con ella en brazos correr como un loco para las " Católicas Cubanas ", el hospital infantil del Cerro, yo quedé en casa con mi abuela que acababa de llegar de visita y algunos vecinos que alarmados corrieron también a ver que ocurría, así pasó la noche, así me acosté ya casi a las 12 y nunca imaginé que ese sería el último día que vería a mi hermanita. La niña murió pasadas las 3 am del sábado 23 de febrero, a esa misma hora yo me levanté de un salto en la cama y caminé a la sala donde había un "algo" entre los que aun estaban allí, algo que no me dijeron pero me sentí como perdido entre tanta gente.
Dos días después mi padre me informó de la muerte de mi hermana, solo recuerdo un vacío negro a mi alrededor, había perdido el sentido, había caído en un abismo.
Esa noche fuí a la cama destrozado y tuve un sueño, uno que ha marcado mi vida y definido montones de cosas, es el "main" en mi estructura mental, soñé con mi hermana, en ese sueño se apareció vestida de blanco, muy parecida a la foto que encabeza este escrito, era definitivamente una niña bella, de unos espectaculares ojos azules, irradiaba una luz blanca potentísima que no hería la vista y me dijo sin mover los labios, de mente a mente y con un lenguaje de persona mayor, no de niña:
-----"...Iván, no llores más por mi, por los muertos no se llora, yo estoy en mi verdadera casa, la casa del espíritu, tu aun estás allí, en la "escuela", aprendiendo lecciones, yo no fuí a ustedes a aprender, yo fuí a enseñar, a tu papá, el es "duro" y no va a entender ni aceptar nada ahora, por eso vengo a ti, un día tu entenderás por qué estuve con ustedes y podrás ayudar, pasará mucho tiempo, luego lo entenderás y no llores más...."
Ese fué el sueño, el sueño de un niño criado en la ausencia total de Dios, con papi y mami fidelistas, absolutamente materialistas, sin una sola foto de un santo y donde me decían que Dios era malo...en aquel momento el sueño solo me ayudó a no llorar más, nunca más he soltado una lágrima por mi hermana muerta.
Ocurrió allá por el año 1980 que de pronto conocí por mil bandazos del destino que tenía otra hermana que no conocía, otra hija de mi papá, me quedé en una pieza y con la ayuda de muchos di con ella y fuí a verla, Iliana se llama y hablándole, maravillado aun del nuevo descubrimiento le pregunté entre tantas cosas por su fecha de cumpleaños y la respuesta fué demoledora : 28 de agosto de 1959 y ahí vino aquel sueño a mi mente como un piñazo en el medio de la frente pues mi hermana muerta nació el 28 de agosto de 1969. Indagué más y supe de los mil trabajos que ella de niña pasó, por boca de su madre me enteré de sufrimientos, de hambre inclusive y todo estuvo claro para mi y fuí directo a hablar con mi viejo, un hombre recio, temible, duro por fuera pero yo sabía que por dentro era noble y hasta víctima de su propio caracter. Lo senté y le dije:
---..." Viejo, Dios te dió una oportunidad que no supistes apreciar, primeramente te dió el espacio de 10 años para que rectificaras el error de abandonar una hija por pasiones y por ser más macho que padre, pasados esos diez años y viendo que no reaccionabas te envió un angel a endulzarte la vida y aun así viendo a esa niña tierna y amorosa no te recordastes que tenías otra que también te necesitaba, el útimo recurso de ese angel antes de irse casi derrotado en la misión fué dejarme un sueño, un enigma sembrado en mi mente para resolverlo en el futuro y ha llegado el momento. Norkita solo vino para avisarte que Iliana necesitaba de tu ayuda, te vino a enseñar también que a todos los hijos se quieren por igual y con el sueño sembrado en mi te da la última oportunidad en esta vida para que arregles las cosas..."
No pasó mucho tiempo que todo comenzó a arreglarse, mi papá y mi hermana Iliana se fueron uniendo, se fueron conociendo y el Viejo partió de este mundo con esa etapa de su vida resuelta, con un corazón más blando y con más fe en el ser humano.
Cuando mi viejo murió, yo ya me encontraba en Miami, pero mi hermano en Cuba y otras personas me dijeron que en sus momentos finales; sin conocimiento ya, balbuceaba a una niña a la que le decía:..." no, no Norkita, todavía, me voy en un ratico...." como si allí, invisible estara mi hermanita ansiosa de abrazar a su papi.
Dedico este primer artículo del Blog a mi linda hermanita Norka Aurora, espero que el día que yo me valla, esté ahí para recibir a su hermanito de juegos de la infancia. Gracias por todo mi hermanita.